LLlegada por la tarde al aeropuerto Marrakech Menara. Traslado al hotel/riad en
Marrakech
Marrakech
Marrakech, la ciudad roja, es una de las ciudades más importantes de Marruecos. Situada a los pies del Alto Atlas, goza de un clima de tipo mediterráneo seco, con temperaturas estivales que pueden superar los 40ºC. Fundada en el año 1062 de la era cristiana por Youssef Ibn Tachnifn, primer soberano de la dinastía almorávide, todavía conserva importantes vestigios de su historia en monumentos como la Escuela Coránica o Madrasa de Ben Youssef, el Mausoleo de los Saadíes, la Mezquita Kutubía, los palacios El Badi y Bahía o los más modernos jardines El Agdal y Majorelle, entre otros. Resulta imprescindible la visita a la famosa plaza de Jemaa el-Fna, patrimonio de la humanidad de la UNESCO, un lugar mágico que nos transportará a un mundo de fantasía donde embelesarnos entre contadores de cuentos, aguadores, encantadores de serpientes y otros animales, acróbatas, dentistas, músicos y bailarines, adivinadores, tatuadoras de hena, vendedores de zumos, frutos secos y productos medicinales tradicionales... todo un lujo para los sentidos.. Visita opcional a la plaza de Jemaa el Fna. [Si el avión llegase por la mañana se dispondría de ese día para visitar la ciudad]
Desayuno. Empleamos la mayor parte del día en explorar las sinuosas callejuelas de la medina de Marrakech con nuestro guía. Al caer la tarde nos dirigimos a
Essaouira
Essaouira
Essaouira, Los restos arqueológicos demuestran que el emplazamiento Essaouira había sido ocupado ya desde la Prehistoria. Esto es debido a que la isla de Mogador protege su bahía de las fuertes marejadas atlánticas que aquí se dan, proporcionando un puerto natural a sus habitantes. Fue un importante puerto cartaginés y en época de los romanos un centro de producción de púrpura de Tiro. Estuvo en manos portuguesas un corto periodo de tiempo en el siglo XVI, y la ciudad actual no se construyó hasta el siglo XVIII a manos de Mohamed III. De la ciudad destaca su medina, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, un lugar mágico de callejuelas estrechas, donde destacan entre los numerosos productos de sus zocos, su maravillosa ebanistería, los productos de aceite de argán y su excelente pescado. Además, su tradición musical viene reflejada por el famoso festival de Gnawa, celebrado en este lugar todos los veranos.
y alojamiento en el hotel/riad.
Desayuno. Pasaremos buena parte del día en esta mágica ciudad. Amplias posibilidades de esparcimiento dando un paseo en caballo o camello, practicando algún deporte acuático, dando una vuelta en quad o simplemente disfrutando de sus fascinantes paisajes. Al caer la tarde tomamos una pintoresca carretera costera que nos llevará hasta el pueblo costero de
Oualidia
Oualidia
Oualidia, Diminuto pueblo costero, de kilométricas playas de arena fina y ambiente acogedor y agradable. Famosa por su marisco, especialmente por sus ostras, este es un excelente lugar de paso para descansar antes de continuar nuestro camino. , donde dormiremos.
Desayuno. Partimos hacia Rabat
Rabat
Rabat, La historia de esta ciudad comenzó en la actual zona de Chellah, en el siglo III a.C., que posteriormente fue ocupada y desarrollada por los romanos. Pero su verdadero impulso no se da hasta el siglo XII, con la construcción del campamento fortificado o ribat, núcleo original de la ciudad, por parte de Abd al-Mumin. Su nieto Yaqub al-Mansur impulsaría el desarrollo de la ciudad, proyectando la construcción de una mezquita cuyo minarete superase a la Giralda sevillana y la Kutubia de Fez, proyecto que quedó inacabado. La ciudad entró en decadencia tras su conquista por Alfonso X, el Sabio, y fue recuperando lentamente su esplendor en el transcurso de los siglos hasta que fue declarada Capital Administrativa del Protectorado Francés en Marruecos, estatus que confirmó el gobierno autónomo cuando Marruecos obtuvo la independencia en 1956. Destacan en esta ciudad la Kasbah de Oudaia, la torrre de Hassan o ruinas de la mezquita de Yaqub al-Mansur, donde se encuentra el mausoleo de Mohamed V, y la necrópolis de Chellah, entre otras., donde llegamos antes de comer. Invertimos el resto del día en conocer esta metrópolis con nuestro guía y/o disfrutar de tiempo libre en la ciudad.
Desayuno. Desplazamiento y visita guiada de
Meknes
Meknes
Meknes, Esta es una de las llamadas ciudades imperiales, situada en una de las mejores zonas agrícolas y productivas del país, entre Rabat y Fez. Los orígenes de esta ciudad se remontan al siglo VIII, en el que se construyó una kasbah en la zona, que fue ocupada en el siglo X por la tribu bereber de los meknassa, de quienes hereda su nombre la ciudad. Meknes vivió su época de apogeo como capital imperial a manos del sultán Moulay Ismael (1672-1727), pero tras su muerte la capital fue trasladada a Fez. En ese periodo se construyen numerosas edificaciones y monumentos que sobreviven hoy día, y las imponentes murallas que rodean la medina, que superan los 40 kilómetros de longitud, y que contienen algunas de las puertas más bellas del mundo árabe, como Bab Mansour, la más grande de África del Norte, Bab Lakhmis o Bab Berdaine. Meknes, “la ciudad de los cien minaretes”, ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1996. y Volubilis
Volubilis
Volubilis, Restos arqueológicos de una antigua ciudad romana, situada 33 kilómetros al norte de Meknes. De origen cartaginés, pasó a manos romanas al anexionarse Calígula la región, que fue llamada provincia de Mauritania Tingitana. Esta fue una ciudad próspera en la que proliferaron soberbias construcciones y que fue fortificada por Marco Aurelio. Siendo una de las ciudades más meridionales de la provincia, Diocleciano decidió abandonarla al reducir la influencia del Imperio Romano en la zona en el año 285. La ciudad sufrió un progresivo abandono a lo largo de todo el periodo de ocupación árabe-bereber, sufriendo especialmente con el desmantelamiento de sus edificios por parte del Moulay Ismael para la construcción de los palacios de la ciudad de Meknes y por el terremoto de 1755.
La exploración arqueológica de la ciudad comienza en 1915 a mano de los franceses, quedando actualmente la mitad aproximada de su extensión por excavar. Se han encontrado numerosas residencias, mosaicos y objetos de diversa índole, destacando entre sus monumentos el foro, una basílica del siglo II, el templo de Júpiter Capitolino y el Arco del Triunfo de Caracalla. Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1997.
. Acabaremos el día en Fes.
Disponemos de todo el día para visitar la ciudad acompañados por nuestro guía y/o disfrutar de un tiempo libre en la misma.
Desayuno. Comenzamos el día adentrándonos en el Medio Atlas, pasando por Ifrane, la “Suiza” de Marruecos, en una ruta espectacular que nos llevará por los magníficos bosques de cedros de la zona, en pos de unos paisajes más áridos. Cruzamos el valle del Ziz, rico en contrastes, para luego dirigirnos a nuestro destino en
Erfoud
Erfoud
Erfoud, Arfoud, Esta es la capital de la región de Tafilalet, al norte de Rissani, la cuna de la dinastía alauita. Fundada en 1917 por los franceses, evidenciado por la distribución ortogonal de sus calles, Erfoud está enclavada en un inmenso oasis explotado en los sistemas de irrigación que rodean a las kasbash de la zona, siendo está región la principal productora de dátiles del país. A finales de verano acontece la Guetna, o recolección de los dátiles, en un clima festivo que encandila toda la región. También es una de las zonas más importantes de extracción y transformación de fósiles a nivel mundial; esta región fue, hace cientos de millones de años, una cuenca oceánica que progresivamente fue evolucionando a mares poco profundos, lo que propició una sedimentación lenta en el lecho marino donde quedó atrapada gran cantidad de animales marinos. Los resultados de ese lento proceso los podemos ver hoy día en la cantidad y variedad de fósiles que salen de las fábricas de la zona., la puerta del desierto.
Desayuno. Rodeamos Erg Chebbi, extensión de desierto de arena donde se encuentra la Gran Duna de Marruecos, de más de 250 metros de altitud, conectando por pista con parte de la ruta seguida por el antiguo París-Dakar, con las montañas que limitan con Argelia de fondo. Parada en el oasis de Tissardmin y continuamos hasta un asentamiento nómada donde conoceremos algunos secretos de su vida y costumbres. Posterior parada en un punto panorámico donde poder contemplar el Erg Chebbi en conjunto. Parada en Khamlia, pueblo originario de Mali, donde relajarnos con un té mientras disfrutamos de un pequeño concierto de música gnawa. Regreso al albergue, comida y partimos en dromedario en una ruta de hora y media que nos llevará a los pies de la Gran Duna, arropados por el bello atardecer del desierto. Dormiremos en una jaima en el corazón del desierto bajo el espectacular manto de estrellas.
Nos despertamos antes del amanecer para contemplar la salida del sol. Regreso en dromedario al albergue. Desayuno. Partimos hacia el valle del Todrá, que alberga un sobrecogedor palmeral cuyo colorido contrasta maravillosamente con las paredes del valle. Nos adentramos en las gargantas del Todrá, majestuoso cañón de paredes de más de doscientos metros de altura, parada ineludible para los amantes de la escalada. Comienza la llamada "ruta de las mil kasbahs" en un deslumbrante recorrido que conecta con las gargantas del Dadés. Comida en el pueblo de Boumalne Dades. Continuamos por el valle de las rosas. Visita a
Ouarazate
Ouarazate
Ouarzazate, la puerta del desierto, tradicionalmente ha sido una parada importante de las caravanas procedentes de más allá del Sahara, aunque sufrió un verdadero desarrollo a partir del periodo colonial francés, en el que fue un centro administrativo del protectorado. Actualmente, la ciudad destaca por sus kasbahs, sobre todo la de Taourirt y por su mágico entorno, lo que ha supuesto que se emplazaran aquí dos estudios de cine en los que se han rodado películas como Lawrence de Arabia, El Reino de los Cielos, Gladiator, Babel, Alejandro Magno, La Momia y tantas otras de destacable fotografía. Es también un centro importante de medicina tradicional, en cuyas farmacias se pueden aprender los secretos de una disciplina que tantas cosas ha aportado a la medicina occidental. y continuamos hasta llegar a la más bella de las kasbahs, Ait Ben Haddou
Ait Ben Hadou
Ait Ben Haddou, Este es el más bello ejemplo de kasbah (antiguas plazas fortificadas, el equivalente a las alcazabas que se encuentran diseminadas por la Península Ibérica, con la diferencia de que las primeras siguen estando habitadas) que se puede encontrar en Marruecos. Situado en el valle del Draa, a pocos kilómetros de la ciudad de Ouarzazate, este mágico lugar, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, nos transportará a una época de ensueño, como nos demuestran las numerosas películas que aquí se han rodado. , donde dormiremos.
Desayuno. Traslado al aeropuerto Marrakech Menara. Fin del viaje. [Es imprescindible que el vuelo de regreso sea por la tarde]