Llegada por la tarde al aeropuerto Marrakech Menara. Traslado a Essaouira
Essaouira
Essaouira, Los restos arqueológicos demuestran que el emplazamiento Essaouira había sido ocupado ya desde la Prehistoria. Esto es debido a que la isla de Mogador protege su bahía de las fuertes marejadas atlánticas que aquí se dan, proporcionando un puerto natural a sus habitantes. Fue un importante puerto cartaginés y en época de los romanos un centro de producción de púrpura de Tiro. Estuvo en manos portuguesas un corto periodo de tiempo en el siglo XVI, y la ciudad actual no se construyó hasta el siglo XVIII a manos de Mohamed III. De la ciudad destaca su medina, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, un lugar mágico de callejuelas estrechas, donde destacan entre los numerosos productos de sus zocos, su maravillosa ebanistería, los productos de aceite de argán y su excelente pescado. Además, su tradición musical viene reflejada por el famoso festival de Gnawa, celebrado en este lugar todos los veranos.
y alojamiento en el hotel/riad. [Si el avión llegase por la mañana se dispondría de esa tarde para visitar la ciudad]
Un día entero para impregnarse de la magia de esta maravillosa ciudad. Amplias posibilidades de esparcimiento dando un paseo en caballo o camello, practicando algún deporte acuático, dando una vuelta en quad o simplemente disfrutando de sus fascinantes paisajes.
Desayuno. Mañana libre para explorar la ciudad o adquirir algún recuerdo de Marruecos. Comida y traslado al aeropuerto. Fin del viaje.